Un buen control de inventario te dice qué tienes, qué se está acabando y qué no se vende. Es la base de comprar mejor.

Empieza con tu catálogo

Da de alta tus productos con nombre, código de barras, categoría, precio, costo y existencia. Si ya los tienes en Excel, puedes importarlos de una sola vez.

Define mínimos y máximos

Un mínimo es la cantidad en la que debes volver a pedir. Con él sabes cuándo un producto está bajo o agotado, antes de que el cliente lo pida.

Registra las entradas

Cada vez que te surte un proveedor, registra la entrada con su costo. En De la Venta cada compra queda como un lote con su propio costo y se vende primero lo más viejo, así tu utilidad refleja lo que de verdad pagaste.

Controla mermas y ajustes

Un producto roto, vencido o perdido es una merma. Registrarla mantiene tu existencia real y te muestra cuánto pierdes. Cuando un cliente devuelve mercancía dañada, no debe regresar al inventario vendible.

Ubica tus productos

Con un catálogo de ubicaciones (almacén, zona, estante, repisa) cualquiera encuentra el producto sin preguntar.

Revisa lo que no se vende

Un reporte de productos sin ventas te muestra cuánto dinero tienes parado en la bodega.

Todo esto está en De la Venta. Revisa las funciones de inventario y la guía para cargar tu catálogo.